El gravel riding siempre ha sido sinónimo de exploración y de superar los límites, pero ¿qué pasa cuando esos límites empiezan a sentirse demasiado restrictivos?
¿Y si el terreno exigiera más de lo que una bicicleta de gravel tradicional puede ofrecer, sin renunciar a la velocidad y la agilidad?
Aquí es donde el gravel evoluciona, diseñado para afrontar terrenos más exigentes, ampliar las posibilidades y redefinir lo que esta disciplina realmente puede ofrecer.